Tuesday, November 21, 2006

El día especial (versión libre de "Pedales")

Carlos despertó ese día y se quedó en la cama por una hora más. Entonces, se dijo a si mismo: “Creo que este va a ser un día especial” y se levantó de la cama, porque le sonaba el estómago. Caminó derecho hasta el calendario donde estaba la chica de marzo, le dio un beso y pensó: “que pena haber dado sólo 28 besos a Febrero”. Desayunó en medio del desorden que grasosamente lo incomodaba. Prendió la televisión y durante una hora cambió de canal para ver si encontraba algo bueno en la televisión. Eran las 12 del mediodía. Era un domingo.

Cuando estuvo listo para salir eran las 2 de la tarde y nuevamente lo que le incitaba a moverse fue el hambre. Creo que entonces pensó algo así como: si no tuviera hambre no me movería en todo el día o tengo ganas de una pizza. Al salir, vio la cámara fotográfica de su amigo el Juanchi junto a la puerta. A Juanchi no le gustaba nada que el cogiera sus herramientas, pero él no estaba. Carlos reafirmo su pensamiento de que este iba a ser un buen día, tomó la cámara de su amigo y salió.

Se subió en su motocicleta y se puso a pensar que sería interesante fotografiar en un domingo. No hay mucha gente en las calles, lo que puede ser bueno o malo dependiendo de lo que se quiera fotografiar. “Que suerte tiene el Juanchi, le toca fotografiar a esas mujerzotas… ¿cómo hará para conseguirlas? Ojalá me encontrara con una, entonces le diría: disculpa, los ojos de mi cámara tienen tan buen gusto como los míos, así que no puedo privarlos del privilegio de verte… Entonces, cuando le esté tomando las fotografías…”

El sonido estridente de un pito calló sus planes. Miró para atrás y una camioneta se venía mientras las llantas trataban de contener la furia del motor. De pronto todo fue muy confuso, la camioneta estaba parada, la motocicleta en el suelo y Carlos un par de metros más allá.

“¿Qué pasó? No me di cuenta de nada”, pensó Carlos, cuando vio al Juanchi bajarse de la camioneta. Le preguntó si estaba bien y Carlos le dijo que totalmente.

- Oye pero ten más cuidado con la moto, te puede pasar algo
- Si tienes razón. ¿¡Oye pero de dónde sacaste semejante carrocería!?
- Ah, me lo prestó el papa de mi ex
- Ah…. ¿y cómo así? ¿no que no se soportaban? – Carlos se dio cuenta de que llevaba la cámara de Juanchi colgada en su cuello – Ah, la cámara, disculpa por tomarla, ya sé que no te gusta que la coja pero…
- Tranquilo Carlos, ¡pero si hoy es un día especial! Disculpa que me vaya, pero estoy de apuro

“Si que es un día especial” pensó Carlos, mientras revisaba que su motocicleta aún estuviera en condiciones de andar. Bueno entonces, a seguir buscando algo interesante que fotografiar.

“Que día” pensaba mientras veía a la gente a su alrededor, una señora que vende los chicles está masticado uno, el taxista del otro lado de la calle no estaba manejando, sino que le prestó a su esposa el auto y él se sentó atrás mientras jugaba con sus hijos. Parecía como sí cada quien estuviera poniéndose al servicio de si mismo. “Debe ser porque es domingo” concluyó Carlos.

Cuando la calle misteriosamente empezaba a tornarse desértica, los rayos de sol marcaron un camino en la calle con el reflejo de su luz y apuntaban a una figura humana (femenina ahora que se acercaba) directamente. Cuando estuvo lo suficientemente cerca logró distinguir a la chica del calendario de febrero. No podía salir de su asombro y no pudo siquiera balbucear las palabras que había planeado, al menos, pudo parar frente a ella la moto y antes de nada, ella le dijo:

- Que linda cámara amigo ¿cómo te llamas? Espera, mejor no me digas, así todo va a ser más misterioso…
- Está bien.. si justamente quería eso… tomarte unas fotografías para tenerte en mi cuarto todos los meses
- ¡Ay! Se nota que no entiendes nada. Yo soy quién te va a tomar las fotografías.

La modelo le arrancó la cámara y se puso a tomarle muchas fotografías. Él, confundido, no sabía que hacer pero decidió posar para la modelo que cada vez se emocionaba más y empezaba a perder la razón, pero al terminar se calmó totalmente. Le dijo “gracias corazón y le dio la cámara” le pidió que las revele lo más pronto posible, le dio un beso en la boca y después de unos momentos, la señorita Febrero había desaparecido.

Confundido decidió seguir su marcha. Salió de su casa con la idea de comer pero no tenía nada de hambre. Ahora estaba con una serie de fotografías de él mismo. Llegó al estudio fotográfico pero no había nadie, hasta que salió un hombre con un rostro tan ensombrecido que sus rasgos eran apenas visibles. Le pidió el rollo, Carlos le dio la cámara y este hombre se la llevo.

- ¿Oiga y cuánto se demora?
- …
- ¿Qué? No le escuché, bueno ya vuelvo
- Ya está.
- ¿Tan rápido?
- Ahora disfrútelas. Es un día especial para ello.
- Mmm....

Cada pared se iba tornando inconsistente, había algo que no estaba bien. Al abrir el sobre que contenía las fotos estaban en blanco, pero la luz al infiltrarse en el papel empezó a dibujar imágenes. Velozmente, las líneas que delimitan las formas tomaban su puesto y revelaban la imagen. Era el mismo ensangrentado en el suelo. Miró otra fotografía y era su motocicleta en el suelo junto a la camioneta que lo había chocado. En otra estaba rodeado de gente y él apenas podía abrir los ojos para comprender lo que sucedía. Empezó a invadir el lugar un sonido agudo intermitente que hacía eco en todas partes, y que cada vez se aceleraba más. Soltó las fotografías; no se vio a si mismo en una de ellas subiendo a una ambulancia.

Las paredes perdían su forma rectilínea ligeramente para tornarse curvas por segundos, luego volvían a la normalidad. Carlos empezó a correr a la misma velocidad a la que iba perdiendo el control. En una columna que sostenía una casa inmensa encontró su calendario. Las hojas se arrancaban violentamente del calendario: enero, febrero, marzo abril… hasta diciembre que llegó con un viento que tenía olor a sangre. El sonido se iba acelerando a medida que su corazón latía con más fuerza. La chica de diciembre le miró a los ojos y le dijo: “¿Qué pasa nene? ¿Vas a irte sin darme el último beso?” Carlos se miró y su cuerpo estaba con varias heridas, todo alrededor empezó a desvanecerse, mientras la chica del calendario se envejecía frente a sus ojos. Al final, sólo pudo escuchar aquel sonido agudo de corrido... Esta vez, tomándose todo el lugar indefinidamente.

Monday, November 13, 2006

Los Alpha y los Omega

Uno de los comportamientos que nos distingue de las demás especies es nuestra afición para poner valor a las cosas. Valores que normalmente son simbólicos, pues cuando nuestras necesidades primarias han sido saciadas, nuestra capacidad de ocio se inclina a indagar, a buscar nuevas preocupaciones, para no aburrirnos.

Existe una inmensa cantidad de personas, con los gustos más variados. Personas de gustos similares tienden a juntarse para lanzar piedras a la soledad a la que tanto miedo comúnmente se tiene. Estos grupos crean criterios de valor, los cuales se transforman en leyes, y ya no sólo se le asigna valor a las personas, sino a las cosas.

El ejemplo más común es el del colegio. Las chicas que se visten “bien” discriminan a las que tienen mal gusto, a las gordas y las feas. Es algo básico, su patrón de selección es la apariencia externa, algo que no requiere mucho intelecto, sino cierto tacto y ver a ratos la televisión para darse cuanta de lo que está “in”. Existen otros tipos de selección, como si eres el tipo fuerte o el que tiene más amigos, pero este comportamiento del macho alpha humillando al omega, es algo que se puede ver análogamente en la naturaleza.


Es la lucha por un espacio en el Universo. Vaya, y tienes que cuidar muy bien tus palabras, cualquier cosa “nerd” que se te escape, pierdes puntos en tu popularidad, que medio tan terriblemente hostil, si no me creen, vean esas películas gringas de adolescentes. La mala es bien mala, pero los pobres humillados tienen el consuelo de que esta chica se va a casar con n marido autoritario y va a quedar resignada a ser una triste ama de casa.

Pero bueno, salimos del colegio, y ¡oh que maravilla! Resulta que el señor Omega ha adquirido un nuevo valor. Resulta que en este medio lo que es apreciado es su fresco cerebrito, y resulta que existieron otros omegas, igual de basureados en el mundo. Entonces sucede que mientras más omegas hay, su letra va ascendiendo, hasta que de pronto, se han transformado en alpha.

Bueno, la gente es más madura para entonces ¿pero las reglas del juego han cambiado? Los nuevos Alpha también se fijan en la pinta, para ver si tiene los mismos intereses, y así decir si tal o cual persona vale más. Es la misma actitud, sólo que el criterio para pertenecer a la aristocracia es distinto. Quien sabe, talvez es el resentimiento, o simplemente dejan aflorar sus instintos primarios, lo cual no esta nada mal.

La cosa es tan similar que me da risa, se insulta las mismas actitudes, que son causa de sus “traumas” de la infancia. Se burlan de la misma manera, miran con el mismo sentimiento de rechazo, en fin… Siempre con miedo a decir algo que no esté aceptado, y este exceso de academismo (en donde se establecen las leyes del juego), vuelve como boomerang a todo lugar en donde se asiente a vivir en comunidad un ser humano.




Thursday, November 09, 2006

Alegría y tristeza sin importar qué

Creo que la tristeza, así como la felicidad, ambas son incisivamente parte de nuestra condición, pues tienen que buscar su sustento en una realidad cambiante y poco previsible ante nuestra falta de objetividad, palabra que para mí no es nada más que una subjetividad colectiva. Pero lo más peligroso es la contradicción, cuando uno siente alegría cuando se debería sentir pena o viceversa. Es peligroso porque raya fuera de lo convencional, de los parámetros humanos y nos tienta a ver de lejos.

Ver de lejos nuestra humanidad y lo miserable que es o también verla con una lucidez y amor que tienda en la locura. “Demasiado humano”, es así porque sólo podemos ver desde ella, y estamos sujetos a esa perspectiva, en la cual un Dios es nuestra concepción de bien y el infierno como la del mal. Yo, como relativista, no puedo creer que un lugar o una persona (porque este Dios es un ser, es tan humano que algunas personas lo pueden percibir) enmascaren todo lo perfecto o su contrario, pero las sigo llamando de la misma manera, proveyéndoles del significado que acabo de darles.

Es en esos límites (Dios e infierno), tan humanos (ni siquiera mundanos, ni a eso llegamos) que vemos el mundo y no podemos salir de él, y es de esa forma que justificamos nuestras actitudes. Lo único que tiene un poco de realidad en nuestras vidas es nuestra parte heredada, nuestra parte animal, quien tiene sentido por si misma y lo que nos ata a la cordura, a no fundirnos en un egocentrismo terrible del que somos esclavos. Pues no somos dueños del hambre, del frío ni de alguno de sus derivados, sino que los padecemos y lidiamos con ellos.

Y eso en parte nos une a los demás, pues tenemos noción gracias a la empatía del vivir en comunidad y aunque sea disimulada igualdad. Pero ese campo estrecho de visión, delimitado por Dios y por el infierno es lo único que podemos ver, a lo que nos remitimos como referencia y sobre lo que vivimos, yo creo que es a lo máximo que podemos aspirar, y vamos a ser víctimas de ello con una máscara de aleatoriedad. No importa lo que hagamos y lo que el mundo nos depare a nuestro alrededor, todos estamos destinados a sufrir, como a ser felices, el progreso es una ilusión.

Recapitulando, lo que ha cambiado es la forma en la que plagamos el planeta, pues somos más y en aumento. Las condiciones de vida son mejores ¿Eso es progreso? Seguimos llorando y riendo, como todos siempre lo han hecho. Las viejas disputas entre lo tradicional y lo novedoso. ¿Habrá acaso diferencia alguna? ¿Vamos a dejar de sentirnos mal?

Todo esto parece tan egoísta pero rara vez veo una actitud humana que raye fuera del egoísmo. Todos en busca de reconocimiento, de alguna forma de satisfacción, yo se que existen verdaderos altruistas, el problema es que cuando sepamos su nombre, dejarán de serlo. Existirá, y las acciones van a vivir para siempre. ¿Pero hay alguna diferencia? yo creía que si, pero al experimentar mi incapacidad hacia la felicidad cuando se supone que debo experimentarla, me hizo dudar terrible y apocalípticamente.

Tantos grandes hombres que marcaron el progreso, totalmente muertos, apenas recordados por un cinco por ciento de la población mundial. Es cómo si jamás hubieran existido ¿qué importa? ¡he ahí la filantropía! Pero no es tan sencillo, porque aunque nos hayan dado tanto, no importa que vivamos en las cavernas o con tanta cosa bonita, seguimos siendo miserables. O sea, destinados a necesitar, a tener hambre por siempre.

Por eso pierdo la esperanza, porque somos una humanidad que estamos atrapados en nuestra ventura de desgracia, porque hay personas que luchan día y noche por romper límites y sólo sacan una sonrisa. ¿Vale la pena esa sonrisa? Cada vez mis aspiraciones son más humildes, pero por lo menos es una chispita de ilusión que me ayuda a esforzarme por lo que creo.

Tuesday, October 31, 2006

Noches de piedra y manantiales

Noches de piedra y manantiales,
temblor de cuerpo subcutáneo,
oscuridad salpicada cristalina
estrellas polares, brújula perdida,
bajo el sonido de gota caída
de fuente diluída,
de un río que corre bajo
los pies, agua ciega de luna.
Piedras y manantiales de noche,
dentro fuego fuera frío azulado,
luz blanca tras notas tristes,
cielo ficticio sobre techo concreto,
yo bajo algo que no huele ni sabe,
pero gana sal tras recorrerme.
Por las tuberías corre esa agua y
mi sudor en noches de luz apagada.

La joya (Soneto II)

Estrellas que nacen de tus senderos,
caminos que se mezclan y se cruzan
pocas mentes dan cuenta que te usan,
los más valientes en nombre de Eros.

Pobrecilla, forjada por las llamas,
cincelada y aplastada, cantabas.
Los gritos dan forma a tus palabras
como el fuego envuelve a quien amas.

De la grava te sacaron a la luz
entre silencios yacías sin nombre
luego conocida por cada hombre.

Y aunque lleves en tu cuerpo una cruz,
será para ocultar enorme engaño,
por ti mil muertos, otras luz han dado.

Tuesday, October 17, 2006

Dudas acerca la teoría evolucionista

Desde que Charles Darwin publicó en 1859 su tan controversial obra The origin of the species, esta ha sido objetivo de varias críticas a favor y en contra, pues modificó la concepción que se tenía acerca del origen de la vida y abolió viejas teorías como la catastrofista que explicaban las diversas desapariciones de especies a lo largo de la historia del planeta.

En realidad, el evolucionismo ha tenido varias recaidas desde su nacimiento, debido a que en ese entonces no se había logrado crear un prceso artificial en el cual se produzcan cambios de mayor escala (producir nuevas especies, órganos con diferente función) en una especie. Fue luego, en la década de los treinta del siglo pasado, cuando los neo-darwinistas le dieron un nuevo soplo de vida a esta teoría, afirmando que se pueden modificar especies debido a las mutaciones genéticas.



Pero aún así, en la actualidad hay quienes aún niegan este argumento, pues afirman que las mutaciones son nocivas para el organismo y que rara vez este proceso es beneficioso, por ejemplo algunos casos de resistencia antibiótica frente a ciertas bacterias, pero estas mutaciones se dan a nivel bioquímico, mas no a nivel estructural.

Por ejemplo, el conocido experimento de las mutant fruit flies, en el que modificando su estructura genética se producen cambios, pues esta mosca en lugar de tener dos alas tiene cuatro. Pero los científicos que están en contra del evolucionismo usan este ejemplo como argumento, pues dicen que ese par de alas mutantes no tienen uso y que además estos mutantes no pueden sobrevivir fuera de un laboratorio.

Existe otro argumento en contr de la teoría Darwininiana y se refiere a la explosión cámbrica, pues aún para el mismo Darwin este era un problema a su teoría que en su tiempo no pudo responder. Se refiere a una étapa dentro de la evolución del planeta en la que muchas especies aparecieron aparentemente de la nada, y no se explica cual es su descendencia evolutiva. Para refutar este argumento los que apoyan la evolución indican que posteriormente las especies carecían de esqueleto y no podían conservarse durante tanto tiempo. Pero esto se niega poniendo de ejemplo de que se sabe que en esta época muchas especies se conservaron hasta la actualidad, cuando tenían cuerpos blandos.

Los más esperanzados en destruir esta teoría (se puede ver claramente) son los fundamentalistas religiosos. Me parece interesante ver distintas posturas, pero no me convencen a abandonar el evolucionismo. De todas formas, ¿no es simplemente lo más lógico?





Para más información

Thursday, October 12, 2006

Defendiendo un anónimo

A veces escucho discusiones entre personas y participo de ellas. Se puede hablar realmente de todo, y también de muchas formas, con tranquilidad, con indiferencia, inronía o apasionadamente. Lo que tienen en común gran parte de las disputas es lo que las hace más insignificantes, el hecho de que en una discusión, normalmente el próposito no es esclarecer una verdad (esa es la excusa) sino simplemente demostrar quien es mejor que quien.

Siempre está la competencia ligada, por ello nuestro ego. El punto de una conversación no es, hablemos de algo y aportemos con nuestros conocimientos a los otros en función de compartir un poco de mis experiencias para mejorar la vida de los demás, sino demostrar que yo sé mucho, que valgo mucho, que soy mejor que los demás. Nos reduce a una situación tan básica, a ser tan primitivos como cualquier animal, no importa que el tema sea tan complejo como la física nuclear.

Ahora, todo el mundo trabaja para satisfacer su orgullo, para sentirse queridos, apreciados y alabados, de esa manera sentirse menos miserables. En las culturas orientales, mostrar orgullo jactándose de la victoria propia frente al oponente, es ya una pérdida en sí, pues es mostrar irrespeto al contrincante.

A mí realmente me gusta verme no como un ser individual, con un nombre para ser reconocido ante el medio, sino como una parte de un conjunto que trabaja por, en unidad, crecer, pues todos nos ayudamos a superarnos, y no somos entes individuales que surgimos por cuenta propia. Por eso admiro a quienes usan el anónimo, pues no buscan ser reconocidos, que alaben su ilusorio "yo", sino que aportan con un grano de arena, como todos lo hacemos, sólo por el bien de lo que le rodea.



Friday, October 06, 2006

Plusvalía

ATE.- ¿Y sabemos todos cuál es la causa de que semejantes coros y contiendas* no existan absolutamente en parte alguna, si no es en modo insignificante? ¿Diremos que es por ignorancia de la multitud y de los que le ponen las leyes?

CLI.- Tal vez.

ATE.- De ningún modo, bendito Clinias; hay que decir que son dos las causas de ello y muy decisivas.

CLI.- ¿Cuáles?

ATE.- La una es que el amor del dinero no deja tiempo libre alguno para cuidarse de otra cosa que no sean los bienes propios; pendiente de ellos el alma toda de todos los ciudadanos, no está en disposición de atender sino a la ganancia cotidiana; y cada uno de ellos se halla prontísimo a aprender y poner por obra particularmente cualquier teoría o práctica que conduzca a ese fin y se ríe de todo lo demás. Esto , pues, es lo que hay que reconocer como primera causa de que las ciudades rehúsen emprender en serio la práctica mencionada o cualquier otra noble y buena de que , muy al contrario, por el apetito insaciable de oro y plata , todo varón se halle dispuesto emplear el arte o traza que sea, decorosa o indecorosa, si con ella ha de llegar a ser rico; y lo mismo a realizar sin repugnancia alguna cualquier acto piadoso o impío, y aun enteramente infame, con tal de que para él, como si fuera una bestia, resulte eficaz en procurarle total saciedad de toda clase de comidas, bebidas y placeres amorosos.


CLI.- Bien dicho

ATE.- Esa, pues, que digo, quede establecida como una de las causas que no permiten a las ciudades ejercitarse convenientemente en las cosas de la guerra ni en ningún otro laudable ejercicio, antes bien, convierte a los hombres todos de natural tranquilo en comerciantes, navieros o meros servidores, y a los más animosos, en piratas, horadadores de muros, ladrones, sacrílegos, quimeristas y perdonavidas, aunque algunas veces no sean de cierto malos por naturaleza, sino más bien desgraciados.

CLI.- ¿En qué sentido hablas?

ATE.- ¿Cómo no habría de llamarlos enteramente desgraciados, si por fuerza han de pasar su vida toda sin interrupción con hambre en sus almas?




* Actividades que a juicio de Platón eran saludables para el sano desarrollo de una ciudad

Tomado de:

Platón, LAS LEYES, Alianza, Madrid, 2002, pp. 831b a 832a

Sunday, October 01, 2006

Ocasiones pequeñas

El metrobus no va más rápido ni más lento que de costumbre. Las calles, bañadas de colores amarillos que sin mirar al cielo, dan cuenta de su azul. A esta hora no hay mucha gente y la tranquilidad gana un poco de territorio, un asiento cerca mio queda libre, pero el dolor de piernas de la señora a mi lado la vuelve más ágil. Sigo en el mismo sitio.

En camino a la otra parada el silencio no es incómodo sino la costumbre. Las pocas personas de pie, huyen de las ventanas que escupen calor mientras las llantas se detienen. Iba acomodando mis ojos mientras mi cabeza trataba de acostumbrarse al momento. La vi, y talvez no la hubiera humanizado tanto si no fuera por que en ese momento sostenía un pan solamente con la boca.

Así empezó la historia, ella nacía humana, no divina. Entró por la puerta del bus y se colocó en una zona con respecto a mi orgullo en el cual este no se perturbaba al verla. La máquina sobre la que estábamos empezó a avanzar, pero ella apenas despertaba de su última mordida que le dio a su pan antes de guardarlo en una funda. Ese momento no me puse a divagar acreca de porqué tenía mucha hambre y porqué no esperaba un poco para comerlo después, sólo pensaba en como mirarla sin que yo sepa que ella sabe que la estoy mirando.

Y logré mi objetivo, pero cuando salí de mi encierro mental, me di cuenta de que ella miraba a alguien más. Era un hombre sentado detrás mío, que a diferencia de mis cálculos insignificantes, la miraba de manera en que ella y él sepan, que la está mirando. La cosa es que simplemente ella había comido el pan porque tenía hambre.

Pero como dije, la rubia de ojos melosos, uniformada de gris oficina, nació humana. Sostenía la funda blanca que guardaba el pan, y además su mirada del múltiple asecho. Un asiento quedó libre entre los dos, sin que ninguno de nosotros se inmutara. Yo no quería dejar de verla, ella estaría cerca de su parada.

Entonces el metrobus empezó a detenerse y ella a acomodarse. También el hombre detrás mío se paró violentamente, mientras las puertas se abrían frente a ella. Se bajaron los dos, concentrados entre ellos. Cuando el bus comenzó a moverse nuevamente vi que a ella se le cayó su funda blanca y él, concentrado de ella la recogía. Mientras yo pensaba en como ella le dio el primer mordisco al pan, veía como el se llevaba el resto del pan, tálvez él le de él último mordisco, mientras se lleva los papeles que se le arrancaron a esta historia.

Tuesday, September 12, 2006

No quiero que pases por mis necesidades

Lo que vivo me construye. Ahora, todo lo que me ha rodeado me ha formado de manera en que para mí existen ciertas prioridades y ciertas cosas que no valen la pena prestar mucha atención. Si llevarme un pan a la boca durante mi vida ha sido una cuestión de esfuerzo, entonces exaltaré el valor de un plato de comida, o , si durante mi vida he perdido a un hermano muy querido o he carecido de ellos, entonces para mí el valor fraterno es invaluable.

Y claro, de nuestra experiencia queremos aportar a los demás, dándole valor a nuestra vida mediante lo que decimos, nuestra experiencia personal nos ha marcado y servirá probablemente a otros. La gente se esmera en ampliar su existencia hacia los demás para sentirse útiles, por dar un adjetivo a lo modernista.

La mayor parte del tiempo nuestra influencia recae en más alto grado en las personas más cercanas. Es a ellos a quien más hostigamos con nuestras vivencias particulares. Si una experiencia ha sido colectivamente asimilada, entonces se enaltecerá el sentimiento y tendrá una mayor repercusión, lo que lleva a la gente a darle una mayor importancia y atención a dicho sentimiento, así le sea ajeno (como por ejemplo la Segunda Guerra Mundial).

Lo que puede ser más contradictorio es justamente querer que los otros no experimenten por lo que uno ha pasado. Por ejemplo el común: "No quiero que mis hijos pasen por mis necesidades". Entonces se supone que esa persona protege de una manera hasta casi obsesiva a dicha persona, negándole la oportunidad empírica de realmente entender ¿Cuál es el maldito problema?

¿Qué pasa entonces? Al no tener una referencia cercana, por ejemplo, a no tener zapatos que ponerse, las personas evaden ciertas preocupaciones para dar paso a otras. El padre o la madre (según el ejemplo) se sentirán ofendidos por el cambio de valores que sufrieron sus hijos pero los cuales ellos fomentaron. Eso en el nucleo familiar. ¿Y con el globo en general?

Wednesday, September 06, 2006

Migajas

Distraído recogiendo migajas,
inflamando el tiempo;
combustible de momentos.

Minimizo y engrandezco
frases mías y de otros,
siembro pesares y cosecho
maldades y bondades,
todas bautizadas
bajo el símbolo del azar.

Se dispara una y otra vez,
palabras que van en todas direcciones
que arman telarañas que enredan
y atan a todos a usar
una que otra herramienta,
y la reproducimos también.

Sin embargo me armo,
a veces recogiendo migajas,
otras cantando en la mañana.

Wednesday, August 30, 2006

El que dirán

X estaba escribiendo, y lo hacía frecuentemente para sí mismo. Un día se dio cuenta que jamás entendería realmente lo que sus escritos decían, no habría la magia para descubrir que nueva palabra viene adelante y que milagros ocultos pueden estar entrelazados con las letras, pues el conocía todos sus trucos. Ese día, se lo leyó a alguien cercano, su amiga Y, a quien le gustó lo que había escrito. Decidió entonces desde ese momento que escribiría a los demás, si, logró transmitir un pensamiento a alguien más, eso significa que su estancia sobre la Tierra (sobre la tierra), tenía un pequeño significado, y justamente era trabajar con significados.

¿Sobre qué escribir? ¿tengo algo que decir? Eso es lo más difícil, debo aprender algo si quiero enseñar algo, no repetir palabras ni moldearlas de manera que en su conjunto se transformen en una cosa, sino, usar las palabras como medio para, a través de mí, canalizar el mundo y que la gente vea las cosas un poco más como yo las veo.

Si, esta fue la gran idea de X, quien a tropezones se inició publicando su alma, poco a poco, desgarrando tristezas y palabras ajenas, todo para ser leído. La sinceridad le trajo un poco de problemas, pues las críticas le llegaban directo al ego, el silencio no era sólo una brisa sino también un invierno infernal de esos que había visto en la televisión. ¿Porqué todos hemos visto la nieve en la televisión verdad?

Parecía que a unos no les importaba la nieve de la televisión, ni entendían una metáfora con un olor de rareza y prejuicio, hacía del extranjero un simple forastero en el mundo de lo eterno, pegado al piso (usando este tipo de metáforas). ¿Pero que sabe X de una metáfora? Y, su amiga, le dijo que ahora ya nadie habla por hablar, que se debe pensar, y sólo es bueno lo que alguien se atreve a decir que es bueno.

Para X era muy amargo llegar a su Universidad, leer sus poemas en clase y mirar las caras de los que se niegan a entender, de los que no entienden y de los que tienen miedo de asentir con la cabeza pues puede que a algún padrino no le guste, por lo tanto "a mí tampoco me debe gustar". X se dio cuenta que escribía para agradar a los padrinos, pues con eso, agradaría a todo el mundo, pero entonces olvidó que antes, el escribía para sí mismo.

FIN

X, Y y yo, nos preguntamos siempre para quien escribimos, para quien cantamos, para quien reímos, para quien posamos y sacamos nuestra mejor sonrisa, para quien odiamos, para quien fingimos que escribimos y pretendemos decir con palabras lo que no podemos o dejamos a las palabras que digan por nosotros, mágicamente lo que no sabemos....

Quisiera saber si alguien sabe para quien escribe.


Friday, August 25, 2006

Rozando la redondez

No soy precisamente una bola blanca, más bien soy una bola blanca que alguna vez fue un ser humano, o si no, sería imposible comunicarme. Muy a menudo, suelo percibir una bola negra cerca de mí y me siento muy atraído por ella. Si, alguna vez fui un hombre y buscaba una mujer, por eso la bola negra es “ella”.

La verdad es que mi naturaleza no refleja ninguna necesidad especial, así que conserva mis ansiedades pasadas, hambre, frío y ganas de fundirse en un único cuerpo antagonista. Sólo es cuestión de nombres. El hambre, la satisfago con pelusas (función del barco, llegar al puerto) que se encuentran conmigo cuando RUEDO. Soy una bola blanca sólida y llena, resistente y con 360 grados para percibir el mundo. Si toda mi redondez toca algo, entonces tengo calor, si no toco nada, tengo frío.

Pero lo más humano que conservo son mis ganas de fundirme con la negra. El amor se llama gris y esa es mi meta, el equilibrio. Tengo miedo al pensar en que Negra siempre ha sido una bola y que no tiene mis necesidades, sin embargo, a veces me habla desde su redondez, y yo desde la mía trato de interpretarla, pero somos tan físicos que la única forma de comunicarnos es la agresión. Y si, soy tan dependiente de que un agente externo me mueva hacía ella como cuando dependía del aire para que mis palabras llegaran a otra persona.

No hay tecnología para las bolas, ni transformación, pero únicamente soy menos libre por lo que de humanidad me queda. Algún día olvidaré las palabras y ese día mi esfericidad me habrá consumido por completo, no sé si aún sienta ganas de mezclarme con ella, pero estoy seguro de que para entonces ya no podré “comunicar”.

Sin embargo, estoy seguro que siempre querré golpear a la negra, querer poseerla rústicamente, pues esa no es sólo mi naturaleza humana ¿no es con ese propósito, para lo que fui creado?

Tuesday, August 15, 2006

La idea como fin de las acciones

El no saber el porqué de algo nos lleva al mito o la fantasía, supongo que precisamente eso pasa con el significado de la vida. De ahí salen fines como "quiero ser actriz" o "quiero ser millonario", ser poeta o su adversario, todo esto mientras viramos las hojas del calendario (benditas rimas) y nos damos cuenta , que, aunque siempre hicimos lo que queríamos, los caminos se iban cerrando.

¿De que se trata realmente querer ser algo? Encaminar las acciones hacia ese algo, en pro de la construcción de ella sobre uno mismo, por lo tanto, todo lo que va en contra de ella o se aleja duele, cada acción consciente opuesta al fin último.

Para mi forma de ver las cosas, si hay algo "malo" puede ser eso, de ahí que nace la mediocridad o el regocijarse con placeres económicos, lo que no me parece negativo, si esa persona no lo ve así. . Puede que las aspiraciones reales de la gente no vayan más allá de lo que eligen ( o lo que toca elegir, siendo más sinceros).

Debe ser esa enseñanza la que aprecio del ficticio mundo del buen Platón, no creo que todos debamos seguir su fin con respecto a alcanzar lo Bueno, lo Bello y lo Justo, esta era su meta personal y bajo lo que rigió su vida, lo persiguió hasta el final de sus días y estás simples ideas no sólo le dieron el significado de la vida sino que nos encuadró media forma de pensar en el inconsciente.

Es una idea la que me hace moverme, despertarme y hacer todo lo que hago y siento una satisfacción existencial cuando siento que mis acciones están encaminadas hacia mi fin. No creo que todos tengamos un mismo camino ¿producto de la diversificación del posmodernismo? en fin, creo que el hecho de ser animales simbólicos nos pone a correr ane una idea, llamémosla como sea, por ejemplo Sexo, Drogas y Rock n Roll

Tuesday, August 08, 2006

De haberme explicado

Ojalá de pequeño me hubiesen explicado que lo vivo es lo necesario y lo que no, agoniza. Que el cero es un descubrimiento que tardó mil años y que los acordes de guitarra no necesitan más que práctica para ser engaño. Pero entonces me animaban para que sea presidente, sabiendo que este puesto lo merece un títere excelente.

Y es casi ahora que apenas me doy cuenta, que no es ser bueno lo que más cuenta sino optimista, que en vano sufre el que es mazoquista y que lo que menos se necesita es talento para escribir en una revista.

De niño me gustaban los villanos, los que no perdían por ser malos sino por feos o veteranos. Después me gustaron las mujeres más flacas, la virgen inocente de la novela barata, que con malicia esquivaba las estacas, y por la noche rezaba ante una vela, timorata.

Hubiera querido que para entonces me hubiesen dejado comer aquel bicho, o dejado decir lo que jamás he dicho, pues entonces no me habrían estampado la verguenza, y sólo ahora que la veo más como una ciencia, cuando me artevo a dejar a un lado la conciencia, y con paciencia, decido disculparme por lo que nunca he hecho: creer tener derecho a tomar un poco de aire en el pecho, y seguir firme por mi único trecho.

Saturday, August 05, 2006

Sinceramente ante mi reflejo

Maldito espejo que distorsionas mi cara al voltear mis ojos,
un terror que se funda en los gritos
que forman los ecos de los chillidos de mi niñez.

Es un sonido y vértigo el que me despierta ahogado.
Y me doy cuenta redundando que yo mismo
estoy formado por lo que escupen los demás.

Y algunos dicen que soy esquizofrénico cuando
mi instinto se desliga de mi personalidad,
que sólo el medio se forjó para encasillarme.

Yo no soy nadie sin alguien que juzgue, ahora,
yo parado ante mi imagen
me doy cuenta que estas miserables palabras

están hechas para caer en barriles sin fondo
que admiro y de quien necesito aprobación,
porque sinceramente ante mi reflejo...

No soy nadie.

P.D. únicamente una egoísta catarsis

Carta al Éxodo de Jorge Icaza

Y el indio murió...

Es poco probable que haya ido al cielo si me preguntan (lo más probable es que por ser realismo social, es tan apegado a la realidad que es más factible que el cielo no exista). Si, además, el estereotipo es uno, la imagen que uno proyecta ante el patrón blanco, ante la guarmi, ante el destino que cojea al vernos maltrechos.

La naturaleza del sufridor brota ante cualquier circunstancia. Segundo Antonio Quishpe era un sufridor, así que o en el huasipungo o dueño del latifundio iba a ser infeliz. ¿Tenía que morir? realmente no lo sé, sólo en vida uno cree hacer lo que le da la gana.

La imagen se distingue de lo real mediante los sentidos, tocando, oliendo. Usando otros instrumentos que no engañen al paladar, en gran parte culpa de las cadenas de televisión. Espero hacerme entender, pero no me pregunten por mi identidad por sí misma, pues no tiene nada que ver con la tierra de los espíritus que me jalan los pies, una vez más, reclamándome un hogar.

Friday, July 28, 2006

Metrónomo


En la iglesia de mi barrio, a la banda que toca en la iglesia se le olvidó el metrónomo prendido en plena misa, y por alguna razón extraña este estaba amplificado levemente para que todos podamos oírlo, pero de manera que apenas estorbe en la misa.

- Hermanos, hay quienes dicen que no importa en que Dios creamos, que todas las religiones alaban a un solo Dios. Pues déjenme decirles, hermanos católicos que quien calumnie de esta manera a Dios está cayendo en una terrible equivocación. Nuestra religión es la que está en lo correcto, y nuestra misión es crear conciencia en las otras religiones para que recapaciten y se den cuenta de su error.

¿Cómo explicar que el metrónomo, automaticamente disminuyó su velocidad y la misa llevaba un tempo infinitamente inmenso?

- Ahora, hermanos, vamos a recolectar el dinero para la campaña que estamos realizando para erradicar la pobreza, y además, para los retiros que se van a dar en este mes.

Y la gente, que guarda sus heréticos comentarios, deposita la moneda de un dolar que los va a salvar del infierno. A la salida, el mismo mendigo de todas las semanas, con la misma ropa, pidiendo la limosna. El metrónomo vuelve a la normalidad y las personas evitan mirar al desgraciado.

Saturday, July 22, 2006

Anónimo

Existe esta mujer que rompe el equilibrio en la cuerda vocal de mis pensamientos.

Que mezcla los colores y obtiene el invisible. Vacío con el que inunda mis luces inventadas.

Tiende a crear sabiduría de un montón de impertinencias y a devolverle la vida a las mentiras más puériles.

Camina esta mujer con su vanidad escondida en la traquea y apenas visible en sus cabellos hechos lacios por ella misma.

Me habla ella quien mezcla prioridades y se pone una máscara para barnizar su coraza. Pero se esconde tras capas de pintura que quien sabe si a ella misma se le ocurrió pintar.

En camuflaje, se mezcla con las sombras de su cautela, pero me deja un pedazo a la vista. Es su mano cual líder comunista de corazón altruista.

Pero hay otra forma que entre oscuro no puedo dibujar...

y no sé si es tu espalda que me quiere rechazar, tu ombligo que me quiere hipnotizar o tus labios que me quieren maquillar con un verde natural. O simplemente es tu piel, de ese color del fuego, que me invita por en medio de tus puertas, humildemente a pasar.

Friday, July 21, 2006

Las Revelaciones

Tres sabios vivían en un pueblo de una época distante. Ellos discutían acerca de su Dios, pero su mayor incógnita radicaba en como hacer que la gente conociera su doctrina. Pítaco, uno de ellos, decía que todos debieran purificar sus almas y pensamientos, liberarlos de sus deseos carnales. Quilón, pensaba que descubrir el mejor "método" no era cuestión de la vida, que eso sólo sería del conocimiento de Dios, y que únicamente sabrán la verdad cuando mueran. Bías pensaba que había tanta gente ignorante, que jamás aprenderían, sería mejor eliminarlos, para que sólo queden los mejores.

Lejos del pueblo, existía un templo, pero al quedar oculto entre bosque y los pensamientos ofuscados por lo cotidiano, se había perdido, incluso casi convertido en leyenda. Los tres sabios decidieron buscar aquel templo abandonado por la memoria, apenas visible gracias al ocio de los pensadores.

Ya que esta no es una historia de aventura, no describiré las peripecias, que durante varios ciclos de luna ocurrieron. Lo importante es que una de esas noches de búsqueda incansable, encontraron aquel mítico lugar. También descubrieron que estaba más cerca de lo que pensaban.

Una luna en el cielo crea sombras pálidas en la fría y seca tierra. Bajo ella, tres eran: Pítaco, Bías y Quilón. Arrodillados en este casi neutro suelo, mirando hacia abajo con los ojos, al cielo con el pensamiento, glorificando algo que no podían ver ¿pero cómo decir que no existe?

Se incorporarón y se miraron entre sí. Talvez con la luz del sol descubrirían respuestas en las paredes o en algún lado. El templo, lejano a la ciudad los miraba protectoramente, no sólo en cuerpo sino en alma. Pítaco ofrecío, de lo que les quedaba de provisiones, la tercera parte, a los que Bías dijo:

- ¿Piensas comerte los otros dos tercios tú solo?
- ¿Desconfías?-dijo Pítaco- es para los tres, en dos días, ya estaremos en casa.

Quilón confiaba en secreto en Pítaco, los invitó a dormir dentro del templo, afuera había mucho peligro. Esa noche, Bías fue el último en dormir. Su madre casa, techo, el santuario, regaló imágenes y palabras, para entender lo que no se puede ver en sí mismo, para ver lo que adoraban, para contemplarlo, su madre les habló en un lenguaje común, el sueño.

El primero en soñar fue Quilón, quién vio a su Dios en forma de una luz y el mismo era una cuerda, una mecha encendida por uno de sus extremos. Entonces preguntó a la luz: Señor, ¿qué pasará cuando el fuego termine de recorrerme? Una voz le respondió: La última chispa que de tí brote caerá en un semejante tuyo. Al final el último destello caerá sobre mí, que estoy en todo lugar.

Pítaco, se vio a sí mismo como una balanza, en una mano sostenía a su Dios, en la otra, la oscuridad, le dijo al lado claro que sostenía: Señor, ¿debo soltar el mal? Una voz le respondió: Tus brazos están ahora en equilibrio, ¿acaso quieres perder a tu Dios no teniendo otra forma de sostenerme?

Bías, quien tuvo la última revelación, notó que, entre sus manos sostenía una esfera dorada, esferas sobre las cuales también caminaba, hacia una gran palacio cuyas puertas estaban hechas para recibirlo. No era el único, miles de personas a su alrededor tenías estas joyas, debían arrojarlas en el palacio, pero muchos de ellos se rendían antes de llegar. Bías gritó en dirección hacia el templo: Señor ¿por qué permites que te desobedezcan? Una voz le respondió: Estás parado sobre su desobediencia, sin ella, no podrías llegar a mí.

Los tres despertaron asombrados, pero nadie escuchó realmente lo que quería, por lo que se guardaron sus enseñanzas, para luego, liberados del ego poder impartir su nueva sabiduría, por separado, al pueblo. Cuando llegaron, las personas creyeron que estos hombres estaban locos, que el hambre había hecho que perdieran la cabeza.

Los sabios se dieron cuenta que la única forma de que vieran a su Dios era llevando la gente al templo. Pero la gente estaba tan ocupada con sus quehaceres diarios, que pasarían siglos antes de que alguien volviera a pisar el templo (aún teniéndolo frente a sus narices), otra vez.